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Creatividad e Innovación para el progreso de la ciudad

La bicicleta no es para todos

2 comentarios

Por Ángela Marcela Hernández

Editado por Germán Sarmiento

¿En qué llegaste? ¡Te invitamos a usar la bicicleta! 

Así comenzó la intervención que hicimos hoy en una empresa que acogió nuestra campaña. Llegamos con 70 bombas amarillas, 20 negras y 10 verdes. Asumimos que la mayoría de las personas se movilizaría en transporte público, algunos llegarían en taxi, vehículo particular… y bueno motos, y unos pocos llegarían a pié o en bicicleta. Y así fue.

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Entregamos unas 35 amarillas a quienes llegaron en Transmilenio o bus. “Vivo en Soacha” “Yo en Nariño Sur” “Castilla” “Me demoro hora y media llegando desde mi casa”. Otras 15 bombas negras a una gran cantidad de motociclistas. “En moto me demoro la mitad del tiempo que tardaría en carro”. Y entregamos unas 3 verdes: dos a personas que llegaron a pié y una a la única persona que llegó en bicicleta: “Soy el único que viene a la oficina en bicicleta, lo hago desde hace 3 meses y es fantástico, me demoro menos y llego más feliz”. Perdimos unas 15 que se fueron al firmamento.

Las bombas causaron risa entre las personas que llegaron. El techo de la organización se llenó de tres colores. Tal vez algunos meditaron sobre el medio de transporte que utilizan para ir a la oficina. Carolina Boada, directora administrativa y de recursos humanos, quedó sorprendida al ver que Óscar González era el único funcionario de la organización que se iba en bicicleta: “me sorprende porque siempre veo a Oscar muy bien presentado, no sabía que llegaba en bicicleta”.

Y así es, en una organización de 120 personas, sólo una llega en bicicleta.

De regreso de la actividad, yendo en bicicleta, pienso que esta alternativa de transporte no es para todos. Primero, un bus del SITP pasa a unos centímetros mío y me empuja contra el semáforo. Luego, unos hombres desde una camioneta me gritan: “Mamita riiiiiiiiica”; los ignoro, e incluso desacelero, para no aguantarme sus comentarios. En el camino esquivo huecos, paso a buses que paran intermitentemente a dejar y recoger pasajeros; y de paso me llevo el gas carbónico negro que botan sus exhostos. También, andando en bicicleta puedo percibir el sol, veo a las personas que van en la calle, y me siento libre de andar a la velocidad que quiero. Me siento libre de no esperar al bus, de no ir apretada y que me empujen violentamente para ingresar a Transmilenio o para salir de él. Me siento energizada al ir haciendo deporte y sintiendo el esfuerzo en mis piernas. Sí, durante todos esos momentos en los que me doy cuenta de la ciudad, de mi ciudad… pienso… la bicicleta no es para todos.

La bicicleta es un medio de transporte que amo y disfruto, que me hace feliz y que siento que me conecta con la ciudad. Sin embargo, no siempre la puedo o quiero usar. Al preguntarles a las personas las razones por las cuales no llegan en bicicleta al trabajo, las encuentro muy válidas: “vivo en Usme”, “tendría que levantarme a las 3.30 am para llegar a la oficina a tiempo”, “comparto el carro con mi hermana”,  “me dan miedo los carros que pasan muy cerca”, “no hay respeto por los ciclistas”.

Entonces, sí, la bicicleta no es para todos, y tal vez tampoco lo sea para todas las ocasiones. Sin embargo, cada día son más los que la usan, los que rompen estereotipos y paradigmas. Los que llegan en traje y las que llegan en medias y tacones a la oficina… y en su cicla. Hay algunos que incluso para rumbear se llevan la bicicleta. Los que la utilizan como un instrumento para la paz. Los que se conectan con la ciudad en ella, y dejan de lado el vehículo. Los que se demoran menos tiempo en carros y buses, y más disfrutando la vida y a la ciudad.

Son ellos y ellas quienes día a día abren el camino para que aunque no sea para todos, cada día, sean más los que se sienten cómodos usándola. 

2 pensamientos en “La bicicleta no es para todos

  1. Me encanto la nota! Empecé hace poco tiempo a ir en bicicleta a mi trabajo y la sensacion de libertad e independencia es genial. Es un poco peligroso si, pero vale la pena..

    Abrazos desde Salvador de Bahia. Brasil

    • Andy!!!!!

      Ah, qué bacano que la hayas leído. Me encanta que te estés moviendo en Bicicleta por Salvador. Salvador es caótica, y para un ciclista, realmente siento que es una aventura de supervivencia cada trayecto. Me alegra muchísimo que estés promoviendo el cambio allá también. Me encanta que los ciclistas en cada lugar desarrollan estrategias muy locales para lograr su objetivo de movilización, por ejemplo, allá usaba muchísimo las “passarelas”. Ah, y disfrutar de las bellezas locales como coger la orla…. es priceless.

      Un abrazo muy grande para tí!!!!!

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